Revise sus pies todos los días
Mírese los pies todos los días, con buena luz. Vea la planta, el talón y entre los dedos. Si no alcanza a ver la planta, use un espejo de mano en el piso o pídale a alguien de la casa que le ayude. Busque cortes, ampollas, enrojecimiento, callos nuevos y cambios de color.